Este no es el Sevilla que conocemos. Sólo durante los primeros 20 minutos vimos al Sevilla de los títulos, mientras duraron las fuerzas. Baño total y repaso absoluto al Madrid durante el inicio con tres claras ocasiones falladas en botas de Kanouté, Romaric y Perotti y con un Gol de Renato que ponia el 1 a 0, y parecia que por fín el equipo iba a reencontrarse con su futbol y con la afición.Pero incomprensiblemente, una vez más, como el dia de Valencia, y con un desastroso árbitro otra vez de por medio, el Sevilla, con todo a favor, se viene abajo, no sé si por el tema físico, psicológico, dando el pasito atrás (obligados o no por el rival) cuando nos ponemos por delante.
Después del buenísimo arranque, nos hizo mucho daño fallar tantas ocasiones cuando teniamos al Madrid tocado, y el ultimo cuarto de hora de la primera mitad se lo entregamos totalmente al Madrid, y para colmo, al filo del descanso, un Raúl ayer espectacular que nos hizo 3 goles, hace el empate dejándonos ya tocados hasta el final del partido.
La segunda parte para olvidar, con el Sevilla entregado, muerto fisicamente, y acosado a faltas por el árbitro, parandonos el juego constantemente, sin que ni Lass, ni Gago, ni Higuaín vieran tarjetas y los nuestros las vieran a la primera como Duscher, pieza clave que sostiene el centro del campo sevillista, y que cuando no está, se nota bastante y el agujero en el medio se hace una brecha que aprovechan los rivales para machacarnos.
Muy doloroso lo que tuvimos que soportar,viendo como se pasaba de un baño absoluto al equipo merengue, a los regalos de navidad y al Hat trick de un Raúl al que muchos dan por muerto, y que en los momentos importantes, siempre acaba apareciendo como el grandísimo jugador que áun es.
Capel, puso el 2-3 y parecia que el empate podía llegar antes del final, pero no había fuerza ni claridad de ideas y el Madrid terminó machacandonos en los minutos finales con el cuarto gol de Marcelo, al que dejaron plantarse solito ante un Palop, que ayer por cierto no tuvo su mejor día.
Preocupantes los minutos de Luis Fabiano, que salió en la segunda mitad, y se perdió en protestas absurdas que le volvieron a costar un amarilla, como casi siempre, y de juego nada de nada. Mal tambien Jesus Navas, lejos de su mejor nivel y con poco desborde, y muy mal Romaric con entregas absurdas, y muchas pérdidas. Ayer sólo salvo a Perotti, mientras aguantó fisicamente, genial en el regate aburriendo una y otra vez a Sergio Ramos y a Duscher, hasta que lo retiraron por tener tarjeta.
Caida libre y cuatro derrotas seguidas. Ya habíamos olvidado lo que se puede sufrir viendo a tu equipo y se hacen duros estos momentos.
Ayer la grada explotó al final y entonó el Jimenez Vete ya. No se si será justo o no. Cada cual tiene sus motivos para pensar lo que quiera. Mientras Jimenez sea el entrenador del Sevilla, le apoyaré hasta que todo esté perdido y hasta el final. Y si no cumple el objetivo, pues tendrá que irse.
Yo solo pienso en que aún quedan 5 finales y estamos a tiempo de que el equipo resurja de sus cenizas.
Estamos mal, muy mal y con un cabreo importante. Lo que empezó como una fiesta, acabó como el rosario de la aurora.La gente está tocada, y la paciencia se está agotando.
Peor ya no se puede hacer. Espero que Jimenez y los futbolistas sobre todo hayan aprendido de estas derrotas y de estos errores tan vergonzantes.
Sólo podemos estar juntos y unidos hasta el final para alcanzar la meta.
Y si no se consigue, pues mucho tendrán que explicar al final unos y otros y mucho tendrán que contar a la afición para que se vuelva a ilusionar.
Ésto es el futbol, y ahora toca sufrir...




