Partido complicado como se preveía, por los antecedentes en los últimos años con este equipo, que por una cosa o por otra, siempre suele llevarse algo en sus visitas a Nervión.Concientes de sus armas, el Málaga se dedicó a parar a un Sevilla que salió muy fuerte, en el centro del campo a base de faltas una detrás de otra, hasta 28 en total, con la permisividad relativa de Texeira, con lo que se hacia casi imposible avanzar creando jugadas. Además de eso se suma la máxima efectividad del equipo de la costa del sol, que apenas si llegó dos veces claras y se encontró con dos goles en la primera parte, el primero tras una serie de rechaces incomprensibles dentro del área y de un paradón de Varas que rechaza y le cae a Fernando para sólo tener que empujarla, después de que Luisfa y Negredo tuvieran sendas ocasiones claras sin fortuna cara al gol.
El Sevilla era el que apretaba y tenia la posesión, pero el Málaga volvía a adelantarse al filo del descanso, en una rara jugada en la que konko se despista algo y le cae el balón a Duda que la cruza poniéndosela imposible al bueno de Javi Varas.
Feas se ponían las cosas, pero en la segunda parte el Sevilla tira de ambición y casta, y con los cambios y la entrada de Kanouté atacamos con tres delanteros, lo que al final da su fruto con un golazo de cabeza de Luis fabiano a la salida de un corner, que poco después haría otro golazo a la mediavuelta cruzando al palo contrario. El empate hacia justicia, y aún quedaban 20 minutos para intentar ganar, pero el Málaga hizo bien su trabajo aparte de perder tiempo cada vez que podian, y se mantuvo firme atrás.
Se intentó y no pudo ser. Empate y gracias, que puede ser positivo si mañana no gana el Depor.
Hoy Negredo evidenció que la ansiedad le está pudiendo y descentrando en lo mental, ya que falló dos o tres ocasiones clarísimas e increibles, pero como dice el mister, lo bueno es que se ponga de gol dos o tres veces en todos los partidos, y con la calidad que tiene, tarde o temprano llegarán los goles si o si.
Al final nos quedamos con las ganas de ganar el partido, ya que parecia que se podía culminar la gesta y remontar hasta conseguir la victoria, pero el derroche de casta de los nuestros esta vez no tuvo premio. Un Málaga ordenado y sin hacer nada del otro mundo ha conseguido otra vez salir vivo de Nervión.
Sensación de no dejar contento a nadie este empate, pero al menos no se perdió gracias a los dos goles del crack brasileño Luis fabiano, otra vez letal.
Al menos el valencia tampoco pudo ganar al Mallorca y veremos a ver que pasa mañana con el Deportivo y el derby entre los dos colosos.












