Se repite el mismo guión ultimamente en todos los partidos de casa. Los equipos vienen con la lección muy bien aprendida, se meten atrás descaradamente, defendiendo con uñas y dientes, repartiendo estopa por doquier a nuestras bandas, creandonos superioridad en el medio campo con mas futbolistas que nosotros casi siempre, y encima teniendo la suerte de aprovechar las contadísimas ocasiones que nos crean, bien por fallos propios, o por regalos inesperados.
El equipo siempre se vacia y se parte la cara, pierda o gane, eso es asi, pero nos cuesta un mundo remontar cuando se nos ponen por delante. Es preocupante porque se repite siempre lo mismo en los partidos de casa, sin que encontremos soluciones. Contra el getafe, les regalamos practicamente los dos goles, con sendos fallos cuando teniamos el partido dominado y controlado, el primero de Kanouté al perder un balón con un taconazo innecesario que costó una contra mortal, y otro de Sergio sanchez que le toca el balón a Palop en el último instante cuando este iba a llegar a por el balón, regalandoselo así a Soldado, que hizo los dos tantos getafenses.
Quisimos remontar, y Negredo puso el 1-2 a los 5 minutos de salir sustituyendo a un voluntarioso pero negado Koné, cuando parecia que estabamos volcados para empatar e incluso poder ganar en la segunda mitad, pero nos rompieron el ritmo con perdidas continuas de tiempo, faltas, y para colmo un parón decisivo obligado de mas de 6 minutos, cuando mas buscabamos el empate, por el choque entre Kanoute y Mario. No pudimos, y esto empieza a precupar, pese a que seguimos terceros en lo mas alto junto a los dos grandes, porque en casa regalamos los puntos a equipos inferiores que nunca debieron llevarse el botin en nuestras narices.
Manolo Jimenez tendrá que encontrar la solución a este problema que ya empieza a preocupar.
Tendremos que pasar las fiestas en los más alto y con el objetivo cumplido a dia de hoy, pero con el mal sabor de boca de los puntos perdidos cuando mas " a huevo" lo teniamos para ponernos a dos puntos del barca como mínimo si no hubiesemos pinchado en las ultimas citas en Nervión.
Ojalá 2010 empiece con mejor fortuna, sobre todo cara a puerta y encontremos la manera de contrarestar en los partidos que se nos ponen cuesta arriba.










