Importantísima victoria la cosechada por el Sevilla ante un gran Villareal , al que la verdad, no se le da muy bien que digamos el Sánchez Pizjuán. Partidazo entretenido para el espectador imparcial, con grandes goles, futbol de calidad a ratos y mucha emoción. Sólo empañado al final por el lamentable show de los recojepelotas y algún sector de la grada,tirando balones al campo en una actitud bochornosa y antideportiva, y empeñados en tirar por tierra la imagen del Sevilla Fc, para seguir dando carnaza y motivos a esa "querida" prensa de madrid que tanto nos quiere deseando que pase algo en Sevilla para sacar las guadañas a pasear y a muchos papafritas que dicen ser periodistas de esta ciudad.No es en el único campo que ocurre ni será el último, y precisamente en uno de por aquí cerquita de la carretera de Cádiz son auténticos profesionales. Pero está claro que hay que acabar con esto, que tanto daño hace al futbol en general y a nuestro club en particular. Del nido ya lo dijo al final del choque, mostrándose muy duro y diciendo que tomará las medidas oportunas para que no vuelva a ocurrir. Curiosamente, los balones que caían al campo en los minutos finales, no procedían de los recojepelotas, sino de la grada, como así quedó reflejada en el acto de un patético Undiano un día más.
Sea como sea hay que acabar con esto y sancionar a los responsables.
Y una vez dicho esto, y hablando del partido, vivimos una primera parte con un Sevilla que salió a por todas y a comerse al rival desde el inicio, lo que no hizo lamentablemente en las dos ultimas salidas. Muy bien de salida el equipo con un autético golazo de Rakitic de falta en el minuto 9, y posterior golazo de vaselina de Negredo al filo del cuarto de hora. El sevilla se imponia a un Villareal que con algunos titulares en el banquillo de inicio no podia hacernos frente, aunque nos faltaran también los Navas, Medel, Kanouté etc.
Pero tras el 2-0 el equipo se relajó, se desdibujó y dejó la pelota al Villareal, que empezaría a tirar de banquillo y a dar algun susto antes del descanso.
Se mascaba que tarde o temprano llegaría el gol amarillo y lo consiguió un Marchena que fue homenajeado por el Sevilla en los prolegómenos y que salió expulsado al final tras un feo partido repartiendo más de la cuenta todo lo que quiso y le permitió el artista de Undiano.
No creo que este jugador, a pesar de salir de nuestra cantera tenga un lugar de privilegio en el corazón de la mayoría del Sevillismo, por algo será.
Lo pasaba mal el Sevilla tras ese gol, se desdibujaba inexplicablemente y aguantaba los arreones del submarino como podia. Sólo la genialidad y la casta de nuestros mejores hombres, nos salvaron ayer del empate, e incluso de la derrota. Y uno de esos hombres que ayer se salieron, fue Alvaro Negredo, que además de su golazo dio una perfecta asistencia de cabeza a un Romaric que acababa de salir para dar consistencia al centro del campo y aprovechó para tapar bocas y hacer el 3-1. Mención especial de nuevo para Javi Varas, inconmensurable un dia más salvando los muebles con paradas espectaculares en momentos clave y ganándose a pulso la titularidad en la porteria.
Menos mal que marcamos el tercero, porque el Villareal, como el equipazo que es, no se rendía, y apretaba y de que manera, hasta que Rossi (menudo pelotero) hizo el 3-2 con otro soberbio golazo imposible para el bueno de Javi Varas. Corría el min 72 y aun quedaba tiempo para sufrir.
Tanto hablar del juego sucio de la grada y los recojepelotas, pero nadie habla del codazo a Escudé que sangraba en el suelo y aprovecharon para no parar el juego y seguir con una jugada que acabó en el poste de la porteria de Javi. Toma y daca al final con idas y vueltas en las dos porterias, ocasiones y balones sueltos por medio, pero al fin llegó el pitido final y los 3 puntos se quedaron en Nervión para mantenernos firmes en la pelea con Atlhetic, Atlético y Español. Una pena que no hayamos aprovechado las dos últimas salidas porque hoy estaríamos hablando a lo mejor de otra cosa.
Quedan 5 partidos y ya si que sólo nos vale ganar, porque la cosa no está facil ni mucho menos.



